
¿Por qué la mayoría de los calentadores infrarrojos fallan? (Y cómo evitarlo)
Si alguna vez ha tenido un calentador infrarrojo que dejó de funcionar de repente, es muy probable que eso haya ocurrido en el punto donde el cable se conecta con el elemento calefactor. Ese es el punto débil típico de estos aparatos. Especialmente en aquellos modelos resistentes al agua (clase IPX4), la gente piensa que el agua es el único problema. Pero en realidad, el verdadero culpable es el ciclo constante de calentamiento y enfriamiento en ambientes húmedos. Eso hace que el aislamiento del cable se dañe rápidamente, lo que provoca un cortocircuito y deja el aparato sin función.
El problema con los equipos “listos para usar”
La mayoría de los calentadores estándar dependen de adhesivos básicos o tubos termocontraíbles. Eso funciona… por un tiempo. Pero bajo altas temperaturas constantes, esos materiales se dañan, se agrietan y se contraen. Una vez que esa selladura se rompe, el vapor de agua entra en los terminales del cable. Esto crea un camino para que la electricidad fluya donde no debería. Vemos esto todo el tiempo en fábricas donde se rocía agua sobre los equipos, o en habitaciones llenas de vapor. Un minuto está funcionando, al siguiente, ya no funciona.
Cómo hacerlo bien
Para lograr una selladura verdaderamente eficaz, procedemos de manera diferente. No nos limitamos a aplicar un poco de adhesivo en el cable y listo. Utilizamos silicona de alta temperatura y fibra de vidrio reforzada para crear una selladura hermética, pero que mantenga su flexibilidad. En comparación, esos calentadores genéricos utilizan adhesivos de baja temperatura que se vuelven frágiles después de unas 100 horas de uso. Nuestro método evita que el aislamiento se dañe o se desprenda del tubo de cuarzo.
Algunas cosas a tener en cuenta
La ventaja de una selladura excelente es que hace que el cable sea un poco más rígido. No se pueden doblar los cables en ángulos pronunciados cerca de la selladura, ya que eso podría causar grietas en el cuarzo. Al diseñar los soportes de montaje, asegúrese de dejar algo de espacio para que los cables puedan curvarse naturalmente. Preferimos una conexión rígida y sellada a una flexible. ¿Por qué? Porque un cable rígido es solo un pequeño inconveniente, pero un cortocircuito que interrumpa el funcionamiento del equipo en medio del turno laboral es un verdadero desastre.
Un consejo rápido: si su máquina vibra mucho, añada algún tipo de soporte externo para reducir las tensiones. Eso ayudará a mantener la selladura intacta a largo plazo.