
En el proceso de recocido, lo importante es evitar que los residuos queden en el suelo, o bien evitar que se generen nuevos residuos. Los hornos por convección causan variaciones en la distribución del calor, lo cual genera estrés térmico que puede causar daños al vidrio posteriormente. Hemos diseñado nuestra lámpara de infrarrojos para el recocido preciso, con el objetivo de eliminar estas variaciones. Esta lámpara entrega calor justo donde y cuando es necesario, con un control preciso que funciona bien con las modernas instalaciones para procesamiento de vidrio.
Lo importante detrás de todo esto La lámpara utiliza emisores de cuarzo de onda corta para calentar el vidrio directamente. El tiempo de respuesta es menor, y se reduce el movimiento del aire, lo cual evita que se dañen los recubrimientos del vidrio. Es posible alcanzar temperaturas de 0–1200°C en menos de 10 segundos, manteniendo una precisión de ±1.5°C en toda la zona de trabajo. La densidad de energía es de 30–60 W/cm², lo que permite trabajar tanto con vidrio fino como con laminados gruesos, sin necesidad de cambiar los módulos. Un conjunto de reflectores ajustados mantiene un perfil térmico uniforme, y el control en bucle cerrado mantiene la temperatura estable, incluso cuando la tensión eléctrica varía.
Por qué funciona bien en la práctica En los procesos de templado, doblado y laminación, la lámpara acorta el tiempo de ciclo y reduce los rechazos causados por una distribución irregular del calor. Se logra así una mayor eficiencia, sin necesidad de lidiar con fluctuaciones de temperatura. El consumo de energía disminuye, ya que la energía se utiliza para calentar el vidrio, no el aire que lo rodea. El módulo puede instalarse en cualquier tipo de soporte estándar, lo que permite reemplazar los calentadores antiguos sin tener que redibujar toda la instalación. Para el sellado del vidrio aislante, la lámpara calienta uniformemente los bordes, lo que ayuda a mantener un flujo constante de adhesivo y una integridad sólida en las esquinas.
Algunas notas importantes La lámpara es compacta, pero su superficie emisora se calienta mucho. Es necesario dejar espacio suficiente alrededor de ella y protegerla adecuadamente. Requiere una superficie limpia y estable para funcionar bien; el polvo o las capas de aceite pueden afectar su rendimiento. Se recomienda utilizar un circuito de alimentación dedicado para mantener una tensión estable, y alinear el haz de luz para evitar sombras en los bordes. Con mantenimiento regular, la lámpara puede funcionar durante más de 5,000 horas. También tenemos a mano mangas de cuarzo de repuesto para realizar cambios rápidos.